viernes, 19 de noviembre de 2010

Yesca.

Tú en las sombras. Tú con tu traje a rayas, tu corbata roja. Tú y tu estuche. Tú de cuclillas junto a un carro. Tú en las sombras. Tus fierritos descifrando la cerradura. Tú abriendo la puerta en silencio, cruzando los cables, encendiendo el motor. Tú y los faros apagados, tú sin salir de primera, tú y las tres cuadras obligadas. Tú y después las luces. Tú y después segunda, tercera, cuarta. Tú y tu mano hurgando en el bolsillo del saco. Tú y tus dedos dejando una tarjeta en el retrovisor. Tú, y el carro, y el barranco. Tú saliendo del carro diez metros antes del borde. Tú y las luces que caen, y el sonido del hierro, y sacudirte el polvo, y dar unos pasos, y llegar a tu carro, y sacar la llave, y encender el motor, y marcharte a casa.

Tú despertando antes que tu mujer, bañándote en silencio. Tú poniéndote el traje, la corbata amarilla, desayunando en la cocina, tomando jugo de naranja, leyendo el periódico, ignorando a los niños.

Tú y la noticia en la radio del decimonoveno auto “ejecutado” en un mes. Tú y la sala de juntas. Tú y papeles, y números, y gritos, y victorias pírricas. Tú en tu computadora, tú en el baño, tú comiendo con un cliente, tú y tus números y tu teléfono.

Tú aprovechando que eres jefe y que sales temprano. Tú quizá robando el auto de tus empleados. Tú quizá robando coches de desconocidos. Tú a veces saltando a último momento. Tú a veces saliendo con más calma. Estrellándolos. Estrellándolos. Tú y tu carro esperando a un lado. Tú y el beso a tu mujer siempre que llegas a casa. Tú viviendo así. Tú algunas noches no, otras noches sí. Tú y tu mujer que no sospecha, tus hijos que no sospechan, tus empleados, tus clientes, tus socios que no sospechan. A veces sí, a veces no. Tú y tu poder. Tú viviendo así.

Tú viviendo así durante meses, con tu estuchito, tus herramientas en la guantera. Tú viviendo así, dejando tarjetas con nombres falsos en los retrovisores. Tú viviendo así, con tus trajes perfectos y tu carro esperando entre el olor a caucho quemado. Tú viviendo así. Tú viviendo así. Tú viviendo así hasta el día en que sales del trabajo y no encuentras tu carro.

Tú corriendo por la calle, tú tomando un taxi, tú dando instrucciones, tú llegando al barranco. Tú en el borde, tu carro en el fondo. Tú bajando, tu carro en el fondo. Tú a diez metros, tu carro en el fondo. Tú a ocho metros, tu carro en el fondo. Tú a tres metros, tu carro en el fondo. Tú en el fondo.

En el retrovisor tu tarjeta.

7 comentarios:

Mujer del traje gris dijo...

En el reflejo opaquísimo del parabrisas, en las siluetas duras que ya no hacen sombra, en los bordes desmoronándose de la pendiente, en la camisa desfajada, las gafas sucias, la espalda crispada, el paradero, los sobrenombres, las identidades, la clandestinidad, las matrículas, el portafolio, el detrás, el disimulo: en los pliegues de tus rodillas, nosotros.

Grande.

Izayoc dijo...

Aquí no hay "Me gusta" para evitar decir cosas innecesarias. En fin Muy Bueno!

Cotard. dijo...

Tú, enseñándome a escribir narrativa para beberme mi primera beca.

La chica automática dijo...

Bravo. Qué bien escrito. He dado a "siguiente blog" y me has salido tú. Hola.

Zyan Ponce dijo...

Lo tuve que leer dos veces por la hora que es... no lo iba a hacer porque mis ojos se cerraban, pero lo hice, y no me arrepiento. Tampoco me arrepiento de venir a comentar algo, porque fui capaz de leer el comentario de Mujer del traje gris.

Sí, a mí también "me gusta" :)

yolin dijo...

tu y tus escritos bien hechos, que dan claridad a mis pensamientos e inventa como era el escenario de todo aquello, el conformismo de una mujer que nunca observo al que le proveía,los chicos que solo exigian y no sabían cuando se acabaría, ah historia que ya no son tan ficticias, sino que han pasado a formar parte de la realidad, nuestra realidad

Simon dijo...

Quien tu sino tu. No sera que la yesca a veces no es la que le deje a uno diciendose "es que hay una verdad -coartada -esperando -a alejarse, a alejarse, a que nos encontremos -y nos encontramos, mas envueltos por ella que nunca- es que ahi esta la verdad, con su cara tan falsa como el muy sabelotodo de al lado -o cuando y donde yo ni di mi perfil... pero, ahi esta, ahi esta... aqui esta..." Soy colombiano. Me gusto esto, eres bueno en esto, y se nota la dedicacion: toca el cuello