-Voy a ponerme como una sonda para no tener que ir a hacer pipí nunca; porque ya viene el frío, y odio tener que sentarme en las tazas heladas.
-¿Ya viene el frío?
-Sí.
-¿En Mayo?
-Sí. Eh, no. Aguanta. OK. Pensé que seguía el invierno.
-¿Después de la primavera?
-Bueno, ya, ya viene el invierno, como en unos cuantos meses.
-Sí, como en seis...
-Bueno, ya viene ¿o no?
lunes, 24 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
Capítulo sin número número treinta y tres.
N. del A. Este es otro de los capítulos de la novela. Es tan terriblemente corto y encantador, que no pude evitar postearlo. Un saludo, pues.
El truco está en echarle sal al sartén.
-¡Mira! ¡Acabo de hacer tres huevos estrellados perfectos!
-Eso es jugar a ser Dios, Santiago.
El truco está en echarle sal al sartén.
-¡Mira! ¡Acabo de hacer tres huevos estrellados perfectos!
-Eso es jugar a ser Dios, Santiago.
domingo, 2 de mayo de 2010
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